¡Súbete a bordo!

A raíz de lo que ha ocurrido con el famoso hundimiento de un crucero, el Costa Concordia, con más de 4.000 personas frente a las costas de la Toscana, son muchos los que se han preguntado: ¿Es seguro viajar en un crucero?

Los expertos en seguridad dicen que los accidentes en cruceros son muy poco comunes. La probabilidad de que un barco de estas características sea hundido por una gigantesca ola provocada por un tsunami es improbable. Antes de que un barco, tanto como si se tratara de un ferry o un crucero entre en la mar, es sometido a todo tipo de pruebas para que la nave  pueda soportar entradas masivas de agua. Se les equipa de doble casco y de compartimentos estancos, además de radares, satélites, pantallas meteorológicas… Son testados con simulacros de incendios, impactos de olas y tormentas.

Sabiendo todo esto, si los barcos modernos son tan seguros, ¿cómo es posible que ocurran accidentes como el de Costa Concordia? En primer lugar debemos tener claro que no existe la garantía de seguridad total, ni en un viaje ni en casi ningún aspecto de nuestra vida; en segundo lugar, salvo en contadísimas excepciones, todos los desastres náuticos de la época moderna se han debido a errores humanos: los barcos han sido sobrecargados, no se han sometido a las revisiones obligadas, los capitanes o la tripulación han cometido serias negligencias, etc.  Así parece que ha sido también en el caso del Costa Concordia.

A pesar de la tragedia que nos ha dejado el Costa Concordia, no podemos permitir que este suceso manche una modalidad de viaje como la de los cruceros, una experiencia absolutamente recomendable para cualquier viajero.



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